En este artículo
¿Qué refrigerante llevan hoy las bombas de calor?
El R32 es el estándar actual del mercado y el R290 (propano) es la alternativa en auge para instalaciones que necesitan alta temperatura de impulsión. El R410A, mayoritario hasta hace pocos años, está en retirada por su potencial de calentamiento.
En resumen
- R410A: GWP 2.088. En retirada, recarga cada vez más cara.
- R32: GWP 675. Estándar actual, gama muy amplia.
- R290: GWP 3. Alta temperatura, exige distancias de seguridad.
Para el usuario esto se traduce en dos cosas prácticas. La primera es el coste de una recarga: en equipos con R410A hemos visto subir el precio del kilo de forma notable en los últimos años, y eso pesa cuando toca decidir entre reparar una fuga o sustituir la máquina. La segunda es la temperatura de trabajo, y ahí el R290 ha cambiado bastante el panorama de las sustituciones.
¿Han mejorado los compresores o es marketing?
Han mejorado, sobre todo en el comportamiento a carga parcial, que es donde la bomba de calor pasa la mayor parte de las horas. La mejora real medida en instalaciones que mantenemos está entre un 12 % y un 20 % respecto a equipos de hace diez años, no en el 40 % que sugiere comparar fichas técnicas.
El motivo es que el SCOP de catálogo se mide en condiciones normalizadas y con una temperatura de impulsión concreta. En una vivienda real, el equipo trabaja casi siempre por debajo de su potencia nominal, arrancando y parando o modulando. Los compresores actuales modulan en un rango más amplio y con menos ciclos, y ahí está la ganancia. Es menos vistoso que un número grande en el folleto, pero es lo que se ve en la factura.
Por experiencia, en las instalaciones donde hemos sustituido un equipo de 2014-2016 por uno actual con el mismo dimensionado y los mismos emisores, el consumo de la temporada de calefacción ha bajado en torno al 15 %. Cuando además se corrigió un sobredimensionado previo, la bajada llegó al 30 %.
¿Se puede sustituir una caldera sin cambiar los radiadores?
Sí, y es la novedad que más ha cambiado nuestro trabajo diario en Madrid. Los equipos de alta temperatura, en especial los que usan R290, mantienen un rendimiento aceptable impulsando a 60-70 °C, algo que hace ocho años implicaba tirar del apoyo eléctrico media temporada.
Esto ha abierto la puerta a sustituir calderas en pisos del centro de Madrid donde levantar el suelo no es una opción y donde los radiadores de hierro fundido no se van a tocar. La operación pasó de ser técnicamente dudosa a ser una alternativa razonable.
Con un matiz importante: seguir impulsando a 70 °C porque se puede es un error. El objetivo continúa siendo bajar la temperatura todo lo que la vivienda permita. Que el equipo aguante 70 °C es una red de seguridad para los días de frío intenso, no el punto de trabajo habitual. Lo explicamos con más detalle en nuestra página de sustitución de caldera por aerotermia.
¿Aporta algo el control por app y la telemetría?
La telemetría con histórico sí aporta; el control remoto de la temperatura, poco. La diferencia es que una permite diagnosticar y la otra solo cambiar una consigna que probablemente no había que tocar.
Lo que nos resulta útil de verdad en los equipos que mantenemos con telemetría es poder ver el histórico: cuántas horas ha trabajado el apoyo eléctrico, cuántos desescarches ha hecho, qué temperatura de impulsión real ha mantenido. Con esos datos se detecta en cinco minutos lo que antes exigía una visita y una tarde de mediciones.
El caso más repetido: apoyo eléctrico activado tras un corte de luz y nadie se enteró hasta que llegó la factura. Con histórico, eso salta a la vista el primer día.
¿Compensa esperar a la próxima generación?
No, si tu caldera está al final de su vida o vienes de gasoil: el ahorro de un invierno más con el sistema antiguo supera cualquier mejora que traiga el catálogo del año siguiente. Sí conviene esperar unas semanas si estás a punto de una convocatoria de ayudas.
Las novedades de aerotermia llevan años siendo mejoras incrementales, no saltos. Lo que de verdad determina el resultado sigue siendo lo de siempre: cálculo de carga térmica, temperatura de impulsión lo más baja posible, equilibrado hidráulico y curvas bien configuradas. Un equipo de 2020 bien instalado consume menos que uno de 2026 mal dimensionado, y eso lo vemos cada temporada.
Si estás valorando el cambio, mira los rangos de precio actualizados y comprueba si hay convocatoria de ayudas abierta en Madrid. Y si quieres una opinión sobre tu caso concreto, llámanos: te diremos también si no compensa.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena esperar a un equipo con R290?
Si tu instalación tiene radiadores que necesitan 55-60 °C de impulsión, sí: el R290 mantiene el rendimiento a esa temperatura mucho mejor que el R32. Si vas a poner suelo radiante, la diferencia práctica es pequeña.
También influye el espacio: el propano es inflamable y exige distancias de seguridad que en tendederos cerrados o patinillos pequeños no siempre se pueden cumplir.
¿Los equipos nuevos consumen menos de verdad?
Sí, pero menos de lo que sugieren las fichas. Entre un equipo de 2016 y uno de 2026 de gama equivalente, en instalaciones reales medimos entre un 12 % y un 20 % de mejora, no el 40 % que se deduce de comparar SCOP normalizados.
La mejora viene sobre todo del control de la modulación a carga parcial, que es donde la bomba de calor pasa el 80 % de las horas.
¿Sirve para algo el control por app?
Para ver consumos y detectar comportamientos raros, sí, bastante. Para ahorrar por sí mismo, poco: el ahorro está en la curva de calefacción bien puesta, no en tocar la temperatura desde el móvil.
Lo que de verdad aporta es la telemetría con histórico: nos permite diagnosticar a distancia y detectar apoyos eléctricos activándose sin motivo.
¿Qué novedad ha cambiado más las instalaciones en Madrid?
Los equipos capaces de trabajar a alta temperatura con buen rendimiento. Han abierto la puerta a sustituir calderas en pisos del centro sin tocar los radiadores, que hace ocho años era una operación con resultado dudoso.
Eso ha cambiado más nuestro día a día que cualquier mejora de SCOP en catálogo.
