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¿Se puede poner aerotermia en un piso?
Sí, y en Madrid es hoy la mitad de lo que instalamos. Lo que decide no es que sea un piso, sino tres cosas: si hay un sitio válido para la unidad exterior, si la comunidad lo permite y si los emisores actuales pueden trabajar con agua a temperatura moderada.
La imagen de la aerotermia como cosa de chalé viene de los primeros años, cuando los equipos necesitaban suelo radiante para rendir y una parcela para colocar la máquina. Eso ha cambiado. Hoy se instalan en pisos de sesenta metros con radiadores existentes y sin levantar el suelo.
Las tres preguntas que hay que responder
- ¿Dónde va la unidad exterior? Terraza, tendedero, patio o cubierta.
- ¿Qué dicen los estatutos? Y si la fachada es protegida.
- ¿A qué temperatura calienta hoy tu casa? Es el dato clave.
¿Dónde se pone la unidad exterior en un piso?
Por orden de preferencia: terraza o tendedero propios, patio de luces con permiso, y cubierta comunitaria como último recurso. Cada opción tiene su condición técnica, y ninguna vale en todos los casos.
La unidad exterior necesita aire. No es un adorno que se pueda encajar en cualquier hueco: aspira por un lado y expulsa por otro, y si el aire frío que suelta vuelve a entrar por la aspiración, el rendimiento se hunde y la máquina se pasa la vida desescarchando. Eso exige espacio libre delante, holgura a los lados y que no quede encerrada en un cajón.
El tendedero cerrado con celosía es el caso que más dudas genera. Puede funcionar, pero solo si la celosía tiene superficie libre suficiente y la máquina expulsa hacia fuera. Un tendedero pequeño con lamas tupidas es un mal sitio, y mejor saberlo antes que después.
El patio de luces funciona bien térmicamente, porque está más templado en invierno, pero es donde más conflictos de convivencia aparecen: el sonido rebota en las paredes y llega a los dormitorios de todos los vecinos.
La cubierta resuelve el ruido y el espacio, a cambio de un recorrido de tuberías más largo, con su pérdida y su coste. Es buena solución cuando la comunidad ya tiene instalaciones arriba y un patinillo por el que bajar.
¿Hace falta permiso de la comunidad de vecinos?
Para poner la máquina dentro de tu propiedad privativa, normalmente no; para usar fachada, patio o cubierta, que son elementos comunes, sí. Y lo que mande sobre esto son los estatutos de tu comunidad, que conviene leer antes de pedir presupuestos.
Hay comunidades que lo tienen resuelto desde hace años porque ya hay aparatos de aire acondicionado por toda la fachada, y hay otras con estatutos que prohíben expresamente cualquier elemento visible. También pesa el planeamiento municipal: en edificios protegidos o en entornos con protección, el ayuntamiento puede tener algo que decir sobre lo que se ve desde la calle.
Nuestra recomendación práctica, por el orden en que menos disgustos da: primero los estatutos, después una consulta informal al administrador, y solo entonces el presupuesto. Llevar a la junta una propuesta concreta, con la ubicación, el tamaño y el nivel sonoro por escrito, funciona mucho mejor que plantearlo en abstracto.
¿Sirven los radiadores que ya tengo?
En la mayoría de los pisos, sí, y es la pregunta que de verdad decide el proyecto. La aerotermia rinde mejor cuanto más baja sea la temperatura del agua, así que todo depende de si tus radiadores calientan la casa sin necesitar agua muy caliente.
Hay una comprobación que puedes hacer tú mismo este invierno, y vale más que cualquier estimación: baja la temperatura de impulsión de tu caldera a 50 °C y pasa una semana así. Si la casa se mantiene, tus emisores están sobrados y la aerotermia va a trabajar cómoda. Si se queda corta en las habitaciones peores, ya sabes cuáles hay que ampliar.
Los radiadores de hierro fundido antiguos suelen dar una sorpresa agradable: tienen mucha superficie y funcionan bien a temperatura moderada. Los de aluminio modernos, dimensionados justos para una caldera que impulsa a 70 °C, son los que más veces obligan a cambiar alguno.
Ampliar dos o tres radiadores es una obra menor comparada con levantar un suelo, y muchas veces es todo lo que separa un piso de poder cambiar de sistema. En la página de instalación de aerotermia explicamos cómo se hace con cada tipo de emisor.
¿Se oye mucho? ¿Van a quejarse los vecinos?
Un equipo doméstico actual bien colocado se oye menos que el tráfico de fondo de cualquier calle de Madrid, pero mal colocado genera la queja más frecuente que existe con estas instalaciones. La diferencia está casi siempre en el montaje, no en el modelo.
Lo que molesta rara vez es el zumbido del ventilador. Es la vibración transmitida a la estructura: la máquina apoyada directamente sobre la solera, sin antivibratorios, convierte el forjado en una caja de resonancia y el vecino de abajo lo oye en el dormitorio. Con soportes elásticos y las conexiones hidráulicas flexibles, ese ruido desaparece.
Después está el sitio. Una unidad orientada hacia la ventana del vecino de enfrente en un patio estrecho es un problema aunque el equipo sea silencioso, porque el sonido rebota. Y está el modo nocturno, que casi todos los equipos tienen y casi nadie activa: limita la velocidad del ventilador en las horas de descanso a cambio de muy poco rendimiento.
Si el edificio es sensible a este asunto, llevar a la junta la ficha con el nivel sonoro del equipo y el compromiso de montaje antivibratorio suele desactivar la discusión antes de que empiece.
¿En qué casos no lo recomendamos?
Cuando no hay ningún sitio con aire suficiente para la unidad exterior, cuando los estatutos lo prohíben sin margen y cuando la vivienda necesita impulsar muy caliente y no hay forma de tocar emisores. Son tres, y las decimos en la visita.
El primero es físico y no se negocia: un hueco ciego no sirve por mucho que el catálogo diga que el equipo es compacto. Forzarlo significa una máquina desescarchando media temporada y una factura que nadie entiende.
El segundo es jurídico y a veces tiene salida por la vía de la junta, sobre todo desde que las instalaciones de eficiencia energética tienen un tratamiento más favorable, pero conviene resolverlo antes de firmar nada.
El tercero es el de siempre: una vivienda con ventanas de hoja simple, sin aislamiento y con radiadores justos pide agua a 70 °C, y ahí la ventaja se estrecha. La solución no es descartar la aerotermia, es ordenar la reforma: primero la envolvente, después el sistema.
Si tu caso está entre los dudosos, lo razonable es que alguien lo mire. La visita técnica y el presupuesto en la Comunidad de Madrid no cuestan nada, y también decimos que no cuando toca. Tienes las zonas donde trabajamos y el formulario de contacto a un clic.
Preguntas frecuentes
¿Se puede instalar aerotermia en un piso sin terraza?
Depende de si hay algún otro punto con aire suficiente: un tendedero con celosía abierta, un patio de luces con permiso de la comunidad o la cubierta del edificio.
Lo que no funciona es encajar la unidad exterior en un hueco cerrado. Si el aire frío que expulsa vuelve a entrar por la aspiración, el rendimiento se hunde y la máquina se pasa el invierno desescarchando.
¿Necesito permiso de la comunidad de vecinos?
Para instalar dentro de tu propiedad privativa, normalmente no. Para usar fachada, patio o cubierta, que son elementos comunes, sí.
Lo que manda son los estatutos de tu comunidad. Conviene leerlos antes de pedir presupuestos, y llevar a la junta una propuesta concreta con ubicación, tamaño y nivel sonoro por escrito.
¿Hace mucho ruido la unidad exterior?
Un equipo doméstico actual bien montado se oye menos que el tráfico de fondo de una calle de Madrid. La queja aparece casi siempre por el montaje, no por el modelo.
Lo que molesta no suele ser el ventilador, sino la vibración transmitida al forjado. Con soportes antivibratorios y conexiones flexibles ese ruido desaparece, y el modo nocturno del equipo hace el resto.
¿Sirven los radiadores que ya tiene el piso?
En la mayoría de los casos sí, sobre todo los de hierro fundido antiguos, que tienen mucha superficie y rinden bien con agua a temperatura moderada.
Los más justos suelen ser los de aluminio dimensionados para una caldera que impulsa a 70 grados. Ampliar dos o tres radiadores es una obra menor comparada con levantar un suelo.
¿Se puede poner aerotermia sin obra en un piso?
Si se aprovechan los radiadores existentes y hay sitio para la unidad exterior, la instalación se limita al recorrido de tuberías y al acumulador de agua caliente. No hay que levantar suelos.
La obra crece cuando hay que cambiar emisores, reforzar el cuadro eléctrico o bajar tuberías desde la cubierta por un patinillo.
